Costa Rica explora cómo atraer centros de datos para inteligencia artificial (IA) en un momento en que la inversión global en esta infraestructura se acelera. Según el análisis publicado por El Financiero el 12 de octubre de 2026, el país tiene conectividad y una base de proveedores a su favor, pero debe resolver antes la energía, la transmisión eléctrica, el agua, la regulación y la aceptación de las comunidades.
Qué cambió
La consultora JLL proyecta que la capacidad mundial de los centros de datos casi se duplique hasta unos 200 gigavatios (GW) en 2030. Calcula inversiones de hasta 3 billones de dólares entre 2026 y 2030, y estima que las cargas de IA pasarían de aproximadamente una cuarta parte de esa capacidad en 2025 a la mitad al final del período.
Costa Rica entra en esa carrera desde una escala pequeña. La firma DC Byte estima que el mercado nacional ronda los 20 megavatios (MW) de capacidad informática, incluidos proyectos en etapas tempranas, y que se concentra en la Gran Área Metropolitana. En un análisis de septiembre de 2026, la firma ve potencial de expansión, pero prevé un crecimiento gradual, condicionado por la infraestructura eléctrica y por la capacidad de asegurar grandes clientes.
El tema subió en la conversación pública cuando la Municipalidad de Limón anunció en redes sociales la posibilidad de una inversión en infraestructura para IA. El proyecto, identificado como Quantum AI Free Zone Campus, enfrenta obstáculos ambientales y regulatorios, según El Financiero. Las dudas giran en torno a su consumo de energía y agua, al enfriamiento en el clima caluroso y húmedo del Caribe, al impacto en los ecosistemas y al empleo permanente que dejaría.
Por qué importa para Centroamérica
La Promotora de Comercio Exterior (Procomer) indica que el sector de comunicaciones concentra cerca de una cuarta parte de la inversión extranjera directa (IED), pese al menor dinamismo global. Ese segmento incluye infraestructura crítica como los centros de datos. Para Costa Rica, la apuesta podría abrir un nuevo ciclo de instalación de empresas tecnológicas mientras el régimen de zona franca de servicios pierde empuje.
La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024-2027 ya reconoce los centros de datos “eficientes” y “acelerados” como habilitadores tecnológicos. Su primer eje contempla normas técnicas con criterios obligatorios de sostenibilidad, eficiencia energética, resiliencia y menor impacto ambiental.
La fuente se centra en Costa Rica y no aporta cifras de otros países de la región. Aun así, la lógica aplica más allá: para una empresa o un gobierno centroamericano, atraer este tipo de inversión exige electricidad confiable y competitiva, redes de transmisión suficientes, conectividad de alta capacidad, talento especializado y reglas claras. Quien tenga esas piezas alineadas llegará mejor posicionado.
Quién gana y qué conviene cuidar
Ana María Romero, gerente de asesoría de inversión de Cinde, señala que el país cuenta con proveedores certificados internacionalmente, buena conectividad submarina y un punto de intercambio de tráfico nacional robusto. Esas ventajas favorecen a operadores, proveedores técnicos y empresas de telecomunicaciones.
La industria compara la oportunidad con la llegada de Intel en 1996. Adolfo Cruz, presidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic), pide una visión sistémica y plantea que el país debe definir qué retorno busca: “Tenemos que preguntarnos qué valor queremos que dejen en el país”.
El desafío está en el reparto de beneficios y costos. Según el análisis, estos centros generan actividad sobre todo durante la construcción y emplean a relativamente pocas personas al operar. Además, hay que definir quién asume el costo de la infraestructura eléctrica necesaria. Los centros de IA requieren mayor densidad de potencia por rack, lo que eleva las exigencias de suministro y refrigeración.
El contexto internacional muestra el costo de ignorar a las comunidades. En Estados Unidos hubo 142 protestas en 42 estados el 18 de julio de 2026 contra la expansión de estos centros, con demandas de protección de recursos naturales, transparencia y beneficios verificables. Gallup halló que 71% de los adultos estadounidenses se oponía a construir uno en su zona. Involucrar a las comunidades desde el inicio es, por tanto, una condición de viabilidad.
Qué viene
- La definición de las normas técnicas de sostenibilidad previstas en la Estrategia Nacional de IA, vigente hasta 2027.
- La evolución del proyecto en Limón y de los trámites ambientales y regulatorios que debe cumplir.
- El avance de la infraestructura eléctrica y la llegada de clientes ancla que, según DC Byte, condicionan el crecimiento del mercado.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta capacidad de centros de datos tiene Costa Rica?
DC Byte estima que ronda los 20 MW, incluida capacidad en desarrollo temprano, concentrada en la Gran Área Metropolitana.
¿Por qué es complejo atraer centros de datos para IA?
Requieren mucha electricidad confiable, redes de transmisión suficientes, refrigeración compleja, conectividad de alta capacidad, talento y regulación clara, según el análisis de El Financiero.
¿Generan muchos empleos?
Generan actividad económica sobre todo durante la construcción, pero emplean a relativamente pocas personas al operar, según la misma fuente.
Fuentes: El Financiero (Costa Rica), con datos de JLL, DC Byte, Procomer y Gallup citados por el medio, 12 de octubre de 2026.
